COLUMNA SIN NOMBRE

Yunes y su verdadera imagen


La revelación que hace EnlaceVeracruz212 sobre el fotógrafo personal de Miguel Ángel Yunes Márquez, alcalde de Boca del Río, inmiscuido en un grave caso de narcotráfico, cuestiona y deja dudas sobre la honestidad del ayuntamiento boqueño.

Pregonando siempre una imagen de administración limpia, reclamando la inseguridad que se vive en la entidad --desde una posición muy comodina, dado que no tiene a su mando ninguna policía municipal, así que los hechos delictivos siempre los atribuye a fallas de las Secretaría de Seguridad Pública-- Yunes Márquez no demostró el suficiente valor para admitir que dentro de su administración municipal también tiene a verdaderas alimañas.

¿Cuál es el contexto? Resulta que el fotógrafo oficial de Yunes Márquez, de nombre Felipe de Jesús Mendoza Castillo, en la madrugada del 27 de diciembre, desapareció luego de protagonizar un altercado en el interior de un bar de la zona hotelera de Boca del Río, debido a que supuestamente discutió con unas personas sobre la venta de grapas de cocaína. Posteriormente desapareció del lugar y no se supo más de él hasta la tarde del día domingo 28 de diciembre, cuando fue localizado por sus familiares severamente golpeado en la zona conocida como Playa Norte, en el puerto de Veracruz.

Ante el posible escándalo, la orden, según la fuente, fue clara --palabras más, palabras menos-- por parte del joven edil boqueño: "No vamos a hacer más grande este asunto. Vamos a internarlo en el ISSSTE", donde dispone de recursos debido a que su padre Miguel Ángel Yunes Linares es el director general.

Las medidas posteriores fueron darlo de baja inmediatamente de la nómina municipal. Todo esto con la mayor discreción posible, para no afectar la "buena" imagen del ayuntamiento de Boca del Río, y de su alcalde Miguel Ángel Yunes Márquez.

Esto ocasionó la molestia de familiares del fotógrafo Felipe de Jesús Mendoza Castillo, ya que también algunos están incluidos en la nómina del municipio.

No obstante, la ficha de ingreso es clara: Felipe de Jesús Mendoza Castillo ingresó al Hospital General del ISSSTE a la Unidad de Terapia Intensiva, el 29 de diciembre del año pasado, con diagnóstico de rabdiomialisis (sic), lo que llama poderosamente la atención, ya que según fuentes médicas consultadas, esta es una enfermedad, y no un padecimiento a causa de golpes.

Ante todo esto, el silencio sepulcral de Yunes Márquez pone signos de sospechosismo (Creel dixit), por su tan presumida transparencia en cuanto al ayuntamiento que encabeza.

¿Por qué ocultar el hecho? Nos remite la omisión del edil boqueño a que debe tener conocimiento que Felipe de Jesús Mendoza Castillo ya tenía antecedentes penales (detenido por abuso de confianza), o mínimo que andaba metido en asuntos tan delicados como el narcomenudeo. ¿Pues no que muy transparente?

Quizá lo más sensato hubiese sido dar a conocer --y atraer los reflectores que estimulan el ego de Yunes Márquez-- este caso, antes que ocultarlo. La "buena" imagen del alcalde boqueño, ahora se ve raspada por el ocultamiento de una información delicada.

Todo por ordenar callar.

Pablo Jair Ortega
pablo.jair.ortega@gmail.com
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