PASILLOS DEL PODER

Fracasó el paro de camioneros

César Augusto Vázquez Chagoya

Cuando las asociaciones de urbaneros anunciaron un paro estatal para protestar por el aumento del diesel el pasado fin de semana, agarraron a la población desinformada. La cruda realidad empezó en los diarios de todo el estado: algunos trabajadores de prensa y diseño no se pudieron trasladar a sus lugares de origen, al menos que le pagaran a un taxi, ya que el paro empezó en el primer segundo de este lunes.

Los urbaneros que gozan de pésimo prestigio entre la población, empezaron a recibir las primeras mentadas desde la madrugada. Miles de pobladores no pudieron llegar a sus casas anoche, aunque fuera tarde, pero lo más grave es que estos ciudadanos sólo llevaban para el pasaje, no estando preparados para quedarse a dormir, ni tener dinero para cenar y desayunar este inicio de semana.

Muchos regresaron a sus trabajos con la misma ropa sin bañarse. No supieron cómo estaban sus hijos, ni su mujer. Aquellos que salieron a comprar medicinas para sus enfermos, no pudieron llegar, quedando con la incertidumbre y más si  los enfermos estaban graves o eran niños. En estos casos uno se pregunta porqué el gobierno pone estas concesiones en manos irresponsables, carentes de sentido social y que hacen lo que quieren.

Justa o injusta su lucha por bajar el precio del diesel, a los que perjudican no es a la clase gobernante, quienes tienen demasiados coches para movilizarse, y sobre todo saben que tarde o temprano la población no se va ir en contra el gobierno, sino el repudio será para los urbaneros  por el mal trato al usuario, por la impunidad que le dan las autoridades cuando atropellan a una persona, y sobre todo, la negativa reiterada de otorgar el 50 % de descuento a los estudiantes y ancianos. En los fines de semana, como no se estudia, los choferes hasta les tiran a los alumnos sus credenciales.

El maltrato, atropellamientos, alto costo del pasaje, son apenas unas cosas para que la población no se solidarice con la lucha de los camioneros, quienes tienen el gran tino de escoger a los peores choferes para sus unidades, y los horarios que les ponen para recorrer sus rutas que hacen que corran a todo y contra todos, siendo las unidades que más accidentes ocasionan en todas las ciudades.

Este lunes 12 de enero fue un día negro para Veracruz, porque nunca en su historia se había efectuado un paro de camiones urbanos  y foráneos. Se desconoce qué sanciones les aplicarán los gobiernos estatal y federal, pero si no les da el negocio a los concesionarios, pues que lo dejen.

Tienen años quejándose de las tarifas, se niegan a pasar a revisión sus camiones chatarras, y son tan irreverentes con las autoridades de Tránsito, que cuando los quieren meter al orden bloquean ciudades, no sólo afectando a sus propios usuarios, sino a personas ajenas a sus problemas.

¡Ya basta! Aparte de que cometen delitos en contra de personas al atropellarlas o chocarlas, con respecto al dinero de la población destinadas a calles, caminos y carreteras, los primeros que son beneficiados con esas vías de comunicación son los camioneros, quienes no quieren pagar impuestos o lo que pagan es una miseria. ¿Qué más quieren?

Sin cultura social, los camioneros se han negado a otorgar el 50% de descuento a los estudiantes y ancianos a pesar de que por años han firmado convenios con los estudiantes de todas las regiones. A todo lo anterior, todavía el secretario de Finanzas, Javier Duarte, anunció para acabar el conflicto entre estudiantes y camioneros, que el Gobierno de Veracruz subsidiaría a los camioneros o a los estudiantes para que se hiciera efectivo el descuentos descrito y ahora esto del diesel.

Lo que pasó este 12 de enero en Veracruz con el paro camionero, no tiene nombre; y las pérdidas económicas son enormes e incuantificables, aparte de los daños a los enfermos, niños, ancianos, etc. ¡Que poca!

Dice el Gobierno del Estado que no permitirá otro paro, porque sino recurrirá a la requisa de las unidades para que sea el mismo gobierno quien preste el servicio.

Pues no está lejos esta medida, aunque de norte a sur de la entidad, el paro camionero fue un fracaso, ya que hay líneas que están cansados del cacicazgo de los Demuner y los Gasperin, en Córdoba.