PATRIA: ADVERSIDAD, FE, ESPERANZA Y REDENCION.
Joel Hurtado Ramón
Todos los pueblos del mundo suelen rendir homenaje a los personajes que lucharon o sacrificaron sus vidas para poder darles esa entidad que llamamos patria. Nos dice Freud en su libro “Tótem y Tabú” que en un principio las tribus primitivas hacían del tótem su punto de referencia, cada clan tenia su tótem, un antepasado benefactor y protector que unía a los miembros más que los mismos lazos de sangre.
Por otra parte para el animismo, el universo estaba poblado de seres espirituales y demonios que animaban y generaban animales, plantas y cosas inertes. Los primitivos creían además que los hombres poseían almas que moraban en ellos mismos, y que en cierta forma eran independientes de sus cuerpos.
El sistema animista gira en torno a estos seres autónomos: es una forma de explicar el universo, reemplazada luego por los sistemas religiosos y más tarde por las teorías científicas. Pero además de ser una forma de explicar el universo, es también una forma de dominarlo, mediante las técnicas del ensalmo (brujería) y la magia. Son técnicas que movilizan a los espíritus para que estos cumplan la voluntad del hombre: proteger, dañar, etc. Los mismos miembros del tótem ven en éste a su antepasado y padre primordial, destacando como característica universal de toda cultura los sacrificios en el altar como medio para reconciliarse con la divinidad o simpatizar con ella.
El sacrificio de animales es el más antiguo, donde estos eran el alimento tanto del dios como de sus adoradores, es decir que ambos eran comensales del mismo banquete. Se trata de un lazo de unión que debe repetirse siempre para hacerlo duradero: comer juntos une a la divinidad con sus adoradores, y a estos entre sí. Matar al animal para el sacrificio sólo se permite cuando todos lo hacen para ofrendarlo, estando prohibida la matanza individual. Vale decir, sólo era permitida cuando todos juntos asumían la responsabilidad.
El animal sacrificado era considerado de la misma sangre (y por tanto del mismo clan) que los adoradores y el dios divinidad. En los actuales tiempos hablamos del altar de la patria y a través de una estatua o monumento rendimos pleitesía a nuestros padres nacionales, a los que fueron, en su origen, el sustento de la Nación.
En nuestra ciudad capital, Xalapa, año con año hacemos de la estatua del padre Don Miguel Hidalgo y Costilla, situada en Parque, popularmente conocido como “Los Berros”, el simbólico altar de la patria y desde ahí durante todo el mes de septiembre desfilan instituciones públicas y civiles para recordar el sacrificio realizado y la sangre derramada, así es como revitalizamos nuestro credo nacional en el martirologio consumado en el pasado como semilla fecundadora que nos permitirá vencer las adversidades del presente, para catapultarnos con mayor fuerza hacia los retos del futuro: es la fe y la esperanza, proclamada a los cuatro vientos, de que, como Nación, nada nos destruirá y que a pesar de todos los avatares, de todos los enemigos, de todos los espíritus perversos, mezquinos y demoniacos escapados en estos tiempos de la caja de Pandora, seguiremos firme viendo la meta sublime de la redención que nos permitirá ser y seguir siendo, a pesar de , nada más pero nada menos, que mexicanos leales a sus orígenes y a su destino, que como bien dice nuestro himno nacional “por el dedo de Dios se escribió”.
Es en este ceremonial patrio que en días pasados la licenciada Clara Luz Prieto Villegas a nombre de la Contraloría General del Estado manifestó que la lucha de los héroes nacionales impulsó la consolidación de una nación independiente y fue inspiración para apuntalar una nación regida por normas constitucionales que consagran los derechos y libertades fundamentales del pueblo mexicano, por el sistema federal sólido y respetuoso, por las leyes creadas por órganos emanados de la voluntad popular, por instituciones públicas consolidadas que actúan con responsabilidad y sentido social, agregando, además, que en Veracruz el gobierno dirigido por el Lic. Fidel Herrera Beltrán, ha instruido a todas las dependencias y entidades de la administración pública estatal, a conducirse en forma transparente, a prestar servicios públicos de calidad y con calidez, a mejorar y hacer más eficaz la gestión pública, a ejercer los recursos públicos razonablemente y con mayor austeridad, para hacer llegar más y mejores servicios a la sociedad.
No dejó de recordar que en el Plan Veracruzano de Desarrollo, instrumento rector de las políticas públicas estatales, el Ejecutivo Estatal estableció objetivos y metas enfocados hacia la honradez, la transparencia, la rendición de cuentas y el buen gobierno y esta transparencia, dijo, garantiza que el ciudadano pueda tener acceso y así como conocer toda la información relacionada con la actividad gubernamental; pues con ello, se contribuye a una rendición de cuentas adecuada, precisa y oportuna.
En el mismo discurso la Contralora reconoció que la labor gubernamental debe estar encaminada únicamente a satisfacer el interés público y no a intereses particulares. Por eso, se debe construir una infraestructura institucional funcional y eficaz, que es la base de un buen gobierno, donde los servicios públicos y los trámites funcionen adecuadamente, para que conforme a principios éticos se garantice la seguridad de los ciudadanos, y sobre todo, que la gente sea y se sienta realmente atendida. Si funcionamos bien, cumplimos con nuestro deber y evitamos la corrupción, señaló
Concluyó afirmando que los trámites y servicios públicos que presta la administración pública son susceptibles de mejorarse, por ello, derivado del Plan Veracruzano de Desarrollo, del Programa de Modernización y Control de la Administración Pública, del Programa de la Mejora de la Gestión Pública y Desregulación, y de otras disposiciones administrativas que ha emitido el gobernador del estado, la administración pública tiene la inaplazable obligación de revisar las prácticas que no han funcionado y poner en funcionamiento medidas adecuadas que permitan mejorar los trámites y servicios públicos en calidad, eficiencia y eficacia, reduciendo así los márgenes de posible corrupción, evitando prácticas irregulares al fomentar la cultura de la legalidad y la confianza ciudadana.
En este sentido, el gobernador del estado siempre ha señalado que el único compromiso que como servidores públicos tenemos es cumplir con los veracruzanos, a ellos nos debemos y hacia ellos debemos conducir nuestra acción. Las funciones públicas que desempeñamos deben realizarse siempre en forma prudente, razonable y sobre todo, con apego a la ley. Haciendo las cosas bien, cerramos la puerta a la corrupción. |