Ante las circunstancias hay una amenaza latente de 6 organizaciones de carga y descarga, mismas que integran la Coalición de Transportistas de Materiales, de la zona baja de Córdoba y Fortín, que preside Máximo Beristaín, ya que acordaron con su representantes y agremiados de estas organizaciones optar por la paralización de obras y construcciones antes que pagar el 50 por ciento de cuota que exigen las coaliciones de la zona alta de Orizaba (Ixtac, Orizaba, Mendoza, de la CROC, CROM y CTM).
Cabe recordar que las organizaciones de Orizaba incluso secuestraron unidades de la coalición de Córdoba y Fortín, afectando las unidades y en algunos casos hasta golpear a los choferes, como consta en denuncias ante el Ministerio Público ya presentadas.
La amenaza de los transportistas cordobeses surge debido a que ya no podrán suministrar de materiales a los demandantes de grava, arena y demás recursos naturales, mismos que son traídos desde la zona de Ixtaczoquitlán y Orizaba.
El argumento de los cordobeses es que no existe alguna reglamentación o ley, que prohíba la explotación de los recursos naturales, ni mucho menos hay orden o control, por ende se desconoce el motivo por el cual las organizaciones de la zona alta fría del Pico de Orizaba pretendan adueñarse de la explotación de estos recursos, más aún cuando hay complacencia de las autoridades de la DGTTE de Ixtaczoquitlán.
Pero lo grave del caso es que pretendan cobrar una cuota de paso, del 50% a los transportistas de otras jurisdicciones que circulen por la zona de Orizaba, es decir por cada diez camionadas de material de construcción que trasladen los transportistas de Córdoba, deberán pagar con cinco camionadas para la coalición de Orizaba.
Por esta causa los transportistas cordobeses optarán de ser necesario hasta en paralizar las obras y construcciones que llevan a efecto, entre ellas la construcción del distribuidor vial de la Luz.
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